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Hombro y Codo | Dr. Luis Gallego

· ARTROSIS/ ARTROPATÍA DE HOMBRO

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Se caracteriza por la destrucción del cartílago articular con pérdida del espacio articular.

Suele afectar a pacientes mayores de 50 años y puede tener múltiples causas como degeneración por la edad, y artritis reumatoide. También puede deberse a un desgarro no tratado del manguito rotador, o a una fractura o luxación que se asocie a una osteonecrosis, o a una infección.

Los pacientes se quejan de un dolor difuso o profundo, generalmente localizado en la zona posterior del hombro, que se intensifica al comienzo con cualquier actividad. A medida que la enfermedad progresa, es frecuente que aparezca también dolor nocturno en reposo.

Además, se disminuye progresivamente la amplitud de movimiento, dificultando las actividades diarias, como peinarse o vestirse, o cualquier actividad que implique levantar el brazo por encima de la cabeza.
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Tratamiento:

En el comienzo se emplean medidas para aliviar el dolor (analgésicos), intentar restaurar el daño condral (condro-protectores) y prevenir la disminución de la movilidad con fisioterapia.
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En ocasiones las infiltraciones articulares con corticoides pueden ser beneficiosas, sobre todo en artritis reumatoidea.

En casos avanzados, se precisa de cirugía de reemplazo articular (prótesis), seguida de un prolongado período de fisioterapia, pues la restauración de la funcionalidad es difícil de lograr.
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· EPICONDILITIS DEL CODO/ DOLOR LATERAL

Es el dolor en la zona lateral del codo producida por la afectación de la inserción de la musculatura del antebrazo en el codo de los músculos segundo radial externo y extensor común de los dedos. Se produce por inflamación y degeneración (“tendinosis”) del tendón en esa zona .

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SÍNTOMAS:

Dolor en la zona lateral del codo al realizar la extensión de la muñeca, como levantar objetos, dar la mano para saludar o realizar un golpe re revés en deportes de raqueta ( es una enfermedad tan frecuente en estas actividades que también se llama “codo de tenista”). Generalmente el inicio del dolor es insidioso, pero a veces se produce tras un traumatismo o un esfuerzo súbito.

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DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL:

Hay otras patologías que producen un dolor parecido:

La EPITROCLEITIS o codo de golfista es una afectación de la inserción de la musculatura pronadora-flexora del antebrazo en la zona medial del codo (epitróclea). El dolor aumenta al realizar el movimiento de “swing” del golf, lanzamientos de pelota, levantar peso por encima de la cabeza o nadar.

El SÍNDROME DEL TÚNEL RADIAL se produce por atrapamiento del nervio interóseo posterior, y produce dolor en la zona lateral del antebrazo a unos 5 cm del codo.

LESIÓN DE LA CABEZA RADIAL: fractura, artrosis.

CUERPO LIBRE OSTEOCONDRAL: suele producir síntomas de bloqueo.

SINOVITIS DEL CODO : produce inflamación y derrame.

TENDIDITIS TRICIPITAL: El dolor se localiza posterior, en la zona de inserción del triceps en el olécranon.

PLICAS SINOVIALES DE LA ARTICULACIÓN HÚMERO-RADIAL : producen un dolor similar a una epicondilitis. Es útil la RM para su diagnóstico.

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TRATAMIENTO:

Es útil la modificación de actividades laborales deportivas. También se usa una cincha alrededor de la parte proximal del antebrazo durante la realización de las actividades para disminuir el dolor.

Una vez que el dolor ha mejorado, se puede iniciar tratamiento fisioterápico con estiramiento y posterior fortalecimiento de la musculatura.

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La infiltración con corticoesteroides es útil como método rápido para eliminar el dolor e incorporarse precozmente a las actividades normales, aunque sus efectos pueden no ser permanentes.

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Con el fin de regenerar la inserción tendinosa que se encuentra degenerada (“degeneración angiofibroblástica”) se puede emplear una infiltración con factores de crecimiento (PRP: plasma rico en plaquetas).

Cuando los métodos anteriores no son suficientes, se emplea la cirugía, bien abierta o artroscópica para eliminar la parte dañada del tendón y estimular la regeneración del mismo.

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· LUXACIONES (INESTABILIDAD)

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La articulación principal del hombro o gleno-humeral es la articulación mayor que más frecuentemente se luxa en el cuerpo. En una luxación típica debido a un traumatismo se ejerce una fuerza de separación y rotación externa que saca la cabeza del húmero de su articulación con la glena. Si la luxación ocurre frecuentemente, se denomina inestabilidad.

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Menos frecuentemente se puede producir una subluxación, que se refiere al hecho de que la cabeza del húmero quede parcialmente fuera de la glena.

También puede producirse inestabilidad del hombro sin traumatismo, debido a que el cuerpo tenga excesiva laxitud (elasticidad) de las partes blandas que mantienen el húmero en su lugar o a lesiones por actividad continuada que una y otra vez van lesionando estas estructuras.

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Los problemas que pueden asociarse a la luxación del hombro son daños en ligamentos, tendones o nervios adyacentes

Síntomas y diagnóstico:

Cuando el hombro sale de su sitio se produce una deformidad visible acompañada de intenso dolor y espasmos musculares. La luxación suele comprobarse por medio de radiografías , y con la Resonancia Magnética y también el TAC (escáner) se mejora el diagnóstico de las lesiones asociadas y se puede predecir si la luxación puede volver a ocurrir. Así se puede determinar el método de tratamiento más eficaz.

Tratamiento:

Lo primero que hay que hacer es volver a colocar el hombro en su posición anatómica (“reducción”).

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Entonces el hombro se inmoviliza en una charpa varias semanas en las cuales se pueden realizar las pruebas diagnósticas que el doctor estime conveniente para continuar el tratamiento, que puede consistir en un programa de fisioterapia o en una intervención quirúrgica por cirugía artroscópica (metiendo una pequeña cámara de vídeo e instrumental en la articulación a través de pequeñas incisiones) o por cirugía convencional abierta.

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La recuperación suele necesitar varios meses hasta conseguir volver a la actividad deportiva o laboral previa.

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· LESIONES TENDINOSAS DEL MANGUITO ROTADOR

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Los tendones del manguito rotador (suraespinoso, infraespinoso, redondo menor), del músculo subescapular y del tendón de la porción larga del bíceps se emplean para la elevación y rotaciones del brazo. Pueden dañarse por sobreuso, por envejecimiento, por caída sobre el brazo estirado (a veces asociándose a una luxación de hombro) o por traumatismo directo. Los deportes que requieren esfuerzos del brazo por encima de la cabeza o trabajos con cargas pesadas también pueden dañar los tendones y músculos del manguito rotador. Normalmente, estos tendones son resisentes, pero pueden verse debilitados por la edad, por enfermedades o por medicamentos y predisponerse al desgarro.

Síntomas:

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Normalmente la persona con estos tendones dañados siente dolor en la zona lateral y superior del brazo (zona deltoidea), especialmente cuando el brazo se levanta al lado o delante del cuerpo. Pueden resultar dolorosos los movimientos que se emplean, por ejemplo, para vestirse. Se puede sentir el hombro débil, especialmente al levantar el brazo a posición horizontal. Una persona puede también sentir u oir un chasquido o un “pop” cuando levanta el brazo.

Diagnóstico:

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Lo más importante es la exploración clínica del médico porque las radiografías suelen ser normales. El diagnóstico se confirma mediante la realización de una Ecografía (Ultrasonidos) o una Resonancia Magnética (aunque a veces las lesiones parciales pasan desapercibidas). Otros métodos de diagnóstico empelados son la inyección de una pequeña cantidad de anestesia en la zona o la Resonancia Magnética con contraste.

Tratamiento:

Dependiendo de la gravedad de la lesión, a veces se puede intentar un tratamiento conservador si la lesión es muy pequeña, con técnicas de la fisioterapia. En otras ocasiones es necesaria la reparación artroscópica (a través de mínimas incisiones, introduciendo una pequeña cámara de vídeo en la articulación), o mediante cirugía abierta convencional. En el caso de lesiones denenerativas se pueden emplear factores de crecimiento de plaquetas (PRP) para mejorar la reparación.

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· TENDINITIS, BURSITIS, PINZAMIENTO SUBACROMIAL

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Estas patologías están íntimamente relacionadas y pueden ocurrir de forma conjunta o aislada.

El manguito rotador está formado por tendones que permiten la elevación y rotaciones del brazo, y están cubiertos por una “bursa” o bolsa con líquido que facilita el deslizamiento de los tendones y los protege.

La tendiditis es la inflamación (enrojecimiento, hinchazón y dolor) de un tendón. En la tendiditis del hombro, suele afectarse el manguito rotador o el bíceps, y se produce dolor y dificultad para leventar el brazo. Si el manguito rotador y la bursa están inflamadas, pueden quedar pinzadas entre la cabeza del húmero y el acromion, que es el hueso que queda por encima. El movimiento repetido de los brazos por encima de la cabeza durante la actividad laboral o deportiva o durante el proceso de envejecimiento puede así dañar los tendones, músculos y estructuras adyacentes. Este atrapamiento se denomina síndrome de pinzamiento subacromial y la inflamación de la bursa se denomina bursitis.

Síntomas:

El dolor comienza gradualmente en el hombro y parte superior del brazo al levantarlo o puede aparecer por la noche. Si se afecta el tendón del bíceps el dolor puede extenderse a la zona anterior del codo y antebrazo.

Diagnóstico:

En general las radiografías son normales, pero a veces aparecen anormalidades óseas o calcificaciones. Para el diagnóstico es mejor realizar ecografía o Resonancia Magnética. También se puede diagnosticar con la inyección de una pequeña cantidad de anestesia (se alivia el dolor)

Tratamiento:

Se suele comenzar con tratamiento con anti-inflamatorios y técnicas conservadoras mediante fisioterapia. Si no mejora, se puede inyectar en el espacio subacromial un corticoesteroide (si las condiciones médicas y el estado de los tendones lo permite, pues podría debilitarlos). En tendiditis crónicas también se puede emplear la inyección de factores de crecimiento en el tendón.

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Si el paciente no mejora, habría que realizar una intervención quirúrgica para limpiar el tejido inflamado , aumentar el espacio y reparar los tendones.

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· LESIONES ACROMIO-CLAVICULARES:

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Estas lesiones suelen suceder por una caída sobre el extremo del hombro. Un ejemplo común es un paciente que se cae de la bicicleta. Cuando el acromion golpea contra el suelo, ocurren grados variables de rotura ligamentaria.

Los pacientes refieren dolor selectivo al palpar esta articulación y al levantar el brazo. En lesiones graves se observa una deformidad obvia.

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Efectos adversos de la enfermedad:

Son posibles las deformidades estéticas, la debilidad para levantar el brazo, el dolor crónico del hombro y , a la larga, se pudede desarrollar una artrosis irreversible de la articulación.

Tratamiento:

En casos leves se puede usar un tratamiento ortopédico mediante inmovilizacón con charpa hasta que ceda el dolor, continuando con ejercicios hasta la recuperación de la actividad normal.

En casos más graves, sobre todo en pacientes jóvenes que realizan trabajos con cargas pesadas se precisa tratamiento quirúrgico.

El empleo de técnicas mínimamente invasivas y artroscópicas permiten que el paciente pueda darse de alta el mismo día de la operación y la recuperación sea precoz.

El período rehabilitador dura varios meses.

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· ROTURA DEL TENDÓN DEL BICEPS EN EL CODO

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SÍNTOMAS:

Se producen generalmente en varones de mediana edad que, tras un esfuerzo (carga de pesos forzando la flexión del codo), notan dolor intenso en la zona anterior del brazo, notándose una deformidad muscular en la zona anterior del brazo; se produce pérdida de fuerza posterior para doblar el codo y dolor difuso crónico en la zona.

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DIAGNÓSTICO:

La Ecografía y la RM apoyan el diagnóstico sospechado por la exploración.

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GRAVEDAD:

Si no se tratan de forma precoz en las primeras semanas producen gran debilidad para flexión del codo y sobre todo para supinación del antebrazo (poner la palma hacia arriba), lo que dificulta la carga de pesos y el giro de instrumentos como el destornillador.

TRATAMIENTO:

Una reparación quirúrgica precoz y un tratamiento rehabilitador adecuado permiten la reincorporación a la actividad laboral o deportiva completa.

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