Warning: mysqli_real_connect(): Headers and client library minor version mismatch. Headers:50560 Library:100141 in /var/www/vhosts/drluisgallego.com/httpdocs/wp-includes/wp-db.php on line 1612
Corre sin lesionarte | Dr. Luis Gallego
  • Categorías
  • 10/02/2015

    Corre sin lesionarte

    Se ha celebrado con éxito la media maratón de Almería, y desde la Unidad de Medicina Deportiva del Hospital Vithas Virgen del Mar os recomendamos a los que no lo habéis hecho a que os animéis a empezar a correr, no sin antes daros unos breves consejos para que podáis disfrutar de este deporte con salud.

    Correr no sólo es un deporte que se ha puesto de moda; también es una forma de vida, un hábito saludable que ayuda a que estemos en forma y a prevenir enfermedades cardiovasculares, alargando nuestra esperanza y calidad de vida.

    Debemos recordar que, antes de comenzar a practicar cualquier modalidad deportiva, es conveniente la valoración por un médico especialista del deporte que asegure el correcto funcionamiento de nuestros sistemas cardiovascular y locomotor y garantice que podamos completar de la carrera sin riesgo para nuestra salud. Cuando corremos sometemos nuestro cuerpo a una enorme carga y estrés mecánico y a nuestro corazón y sistema respiratorio a un considerable sobre-esfuerzo. Al correr, los impactos que reciben los músculos y articulaciones de nuestras piernas hacen que desde los novatos hasta los más experimentados corredores se expongan a un gran número de lesiones.

    Además de los accidentes que puedan hacer que se produzcan torceduras o traumatismos con lesiones óseas o ligamentosas, el corredor frecuentemente está sometido a lesiones por sobrecarga de articulaciones, músculos y tendones:

    -La denominada «rodilla del corredor» se caracteriza por dolor en la parte externa de la rodilla que se nota tras una carrera continuada, y se produce por produce una fricción entre la cintilla iliotibial y el epicóndilo lateral de la rodilla. Es muy frecuente en los corredores de media y larga distancia y se trata con fisioterapia deportiva, previniéndose con un apoyo adecuado que para su evaluación precisa de un estudio de la pisada por un ortopodólogo. En los casos más resistentes se utilizan infiltraciones o incluso cirugía para su tratamiento.

    -Un dolor similar puede causarlo el síndrome fémoro-patelar o condromalacia. La rodilla, en su movimiento normal de flexión y extensión, hace que la rótula se mueva hacia arriba y hacia abajo y, si la alineación del sistema extensor no es correcta, puede producirse un roce del cartílago en alguna parte de su recorrido, sobre todo en la parte lateral, presionando la tróclea femoral. Esto es lo que produce el dolor, localizado en la cara anterior de la rodilla, que puede también producirse en otras actividades como subir las escaleras o ponerse en pie tras estar sentado durante mucho rato. Una vez se noten las molestias es importante abandonar el ejercicio y consultar con un especialista, ya que de lo contrario la lesión podría agravarse. Para su tratamiento es necesario asegurar una correcta realineación rotuliana, y si el cartílago está dañado el empleo de infiltraciones intra-articulares con Hialurónico o Plasma Rico en Factores de Crecimiento mejoran los síntomas.

    -La fascitis plantar es la inflamación de la fascia plantar en su intersección con el calcáceo. La función de este tejido fibroso es amortiguar el impacto de la pisada y estabilizar el talón. Esta lesión da lugar a un dolor en la base del talón que se incrementará sobre todo al final del ejercicio, pudiendo aparecer también en los primeros pasos de la mañana. La pisada hiperpronadora y la debilidad de la musculatura son causas comunes de la fascitis plantar. Los síntomas de esta lesión pueden remitir con un tratamiento adecuado por un fisioterapeuta deportivo con masajes, estiramientos y fortalecimiento de los músculos plantares. Frecuentemente son necesarias las plantillas para regular el apoyo.

    -El síndrome tibio-peroneo o «shin splints» se caracteriza por el dolor que aparece en la cara interna o anterior de la tibia, generalmente motivada por una pisada inadecuada o producirse por correr en terrenos irregulares o duros, que hace que el tendón del tibial posterior sufra repetidamente en cada la pisada, pudiendo provocar una tendinitis. Si el corredor no cesa la actividad, esto podría derivar en una periostitis e incluso en una fractura por estrés.

    Es importante evitar que las alteraciones en la pisada desemboquen en este tipo de lesiones, para lo cual es conveniente realizar un estudio biomecánico de la marcha y utilizar un calzado y plantillas adecuadas para regular el apoyo.

    -Otra lesión común es la tendinopatía. Esta dolencia está basada en la inflamación de un tendón, causado generalmente por un exceso de trabajo. Lo más habitual en los corredores es que este proceso inflamatorio se desarrolle en el tendón de Aquiles, que se resiente al caminar y al correr, causando también dolor en el talón e inflamación. En ocasiones además de esta inflamación el tendón presenta signos degenerativos, sobre todo en atletas de más de treinta años; el tratamiento de la tendinitis aquílea incluye masajes en la zona periférica y ejercicios de estiramiento, contracciones excéntricas y fortalecimiento; si el tendón presenta signos degenerativos, el empleo de Factores de Crecimiento de Plaquetas inyectados en la lesión se ha mostrado de gran utilidad.

    -¡Cuidado con los «sprints»!: porque una rotura fibrilar sobre todo en los gemelos o en los isquiosurales (parte posterior del muslo), nos pueden dejar una temporada fuera de combate. Si se produce un estiramiento muy forzado del músculo, se puede provocar la rotura de las fibras. Es común en la realización de movimientos explosivos o cambios de ritmo.
    Más leve es la contractura muscular, en la que una contracción continuada e involuntaria del músculo o algunas de sus fibras produce un dolor constante, y el deportista notará el músculo tenso, duro, y no podrá correr con normalidad.
    Las lesiones musculares leves responden a la fisioterapia deportiva, pero las más graves pueden requerir tratamientos más agresivos como la evacuación del hematoma o la cirugía.

    Debemos recordar que el riesgo de lesiones es bajo siempre que se practique la carrera con precaución y se tenga una supervisión médica adecuada, y que los beneficios que nos da la actividad física superan con creces sus inconvenientes.

    El equipo de medicina deportiva del hospital Vithas Virgen del Mar os desea una feliz carrera.